¿Qué hace una consultora de lactancia IBCLC? Todo lo que necesitas saber antes de pedir ayuda
Cuando una mamá me escribe después de llevar días (incluso semanas), sufriendo con la lactancia: dolor al amamantar, grietas, dudas, sensación de fracaso y en algunos casos ya cuando el bebé está con fórmula, lo primero que pienso es: ojalá hubiera llegado antes. No porque no podamos resolver lo que está pasando, sino porque muchas situaciones que llegan a ese punto de crisis pudieron haberse evitado desde el primer momento. Y ahí es exactamente donde entra el trabajo de una consultora de lactancia IBCLC.
Soy Liliana Cucaita, IBCLC, y llevo años acompañando a familias colombianas en su proceso de lactancia materna. He visto de todo: desde bebés que no aumentan de peso porque tienen un frenillo lingual no diagnosticado, hasta mamás que producen leche de sobra pero creen que no tienen suficiente porque nadie les explicó cómo funciona su cuerpo. He visto también a mujeres que llevan semanas recibiendo consejos contradictorios de familiares, enfermeras, pediatras y publicaciones en redes sociales, y que llegan a mí completamente abrumadas y confundidas.
Este artículo lo escribí para que entiendas con claridad qué hace una consultora de lactancia IBCLC, en qué se diferencia de otros tipos de apoyo, cuándo buscarme y qué puedes esperar de una consulta. Sin rodeos, sin tecnicismos innecesarios y con la misma calidez con la que trabajo cada día.
¿Qué significa ser una consultora IBCLC?
IBCLC son las siglas en inglés de International Board Certified Lactation Consultant, que en español sería Consultora de Lactancia Certificada Internacionalmente. Es la certificación más rigurosa que existe en el mundo para ejercer como profesional de lactancia materna, y está regulada por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners), un organismo independiente con sede internacional.
Para obtener esta certificación, no basta con apasionarse por la lactancia ni con haber amamantado a los propios hijos. Se requieren cientos de horas de práctica clínica supervisada, una formación académica específica en ciencias de la salud y la aprobación de un riguroso examen internacional. Además, se requiere de actualización científica continua, dado que esta certificación se debe renovar cada cinco años. Eso me distingue de una asesora de lactancia sin certificación formal o de una persona bien intencionada sin entrenamiento clínico.
La diferencia entre una consultora de lactancia IBCLC y otros tipos de apoyo no es de amor por la lactancia, sino de conocimientos científicos, profundidad clínica, formación sistemática y responsabilidad profesional.
En Colombia, el número de IBCLCs todavía es muy pequeño en relación con la cantidad de mamás que necesitan apoyo especializado. Por eso, muchas veces las familias no saben que existe esta figura, o confunden nuestro trabajo con el de una doula, una enfermera o una consejera/asesora de lactancia. Todas esas figuras tienen un valor enorme, pero no hacen lo mismo que yo.
¿En qué se diferencia de una asesora de lactancia?
Una asesora de lactancia puede ser o no profesional de la salud y tener distintos niveles de formación específica en lactancia, desde un curso de fin de semana hasta diplomados más extensos. Su trabajo es valioso, especialmente para el acompañamiento emocional, la educación básica y la orientación en situaciones sencillas. Muchas asesoras hacen un trabajo maravilloso y son el primer punto de contacto para muchas familias.
La consultora IBCLC, en cambio, debe ser profesional de la salud y está formada para abordar situaciones clínicas complejas: problemas de ganancia de peso, patologías orales en el bebé, infecciones mamarias recurrentes, manejo de medicamentos compatibles con la lactancia, suplementación, relactación, entre muchos otros. No es que seamos mejores personas, es que tenemos herramientas clínicas distintas para situaciones que las requieren.
Dicho esto, yo no creo en la competencia entre estas figuras. Cuando una mamá llega a mí con una situación sencilla que ya fue bien manejada por una asesora, lo celebro. Y cuando una asesora identifica que su consultante necesita un nivel de atención que va más allá de lo que puede ofrecer, me alegra que me refiera. El objetivo siempre es el mismo: que la mamá y el bebé estén bien.
¿Qué hace exactamente una consultora de lactancia IBCLC en una consulta?
Esta es la pregunta que más me hacen, y entiendo por qué. Muchas mamás llegan sin saber bien qué esperar, pensando que quizás voy a decirles algo que ya saben, o que la consulta se va a limitar a revisar el agarre. Pero el trabajo de una consultora IBCLC es mucho más completo que eso.
Historia clínica detallada
Todo empieza por escuchar. Antes de mirar al bebé o revisar los pechos, necesito entender qué ha pasado desde el inicio. Pregunto sobre el embarazo, el parto, la primera hora de vida, cómo fueron esos primeros días en la clínica, qué pasó con la lactancia desde el principio. Pregunto también sobre la historia médica de la mamá: antecedente de enfermedades crónicas, cirugías previas en los senos, medicamentos, salud mental.
La historia clínica es la base desde la que construyo toda la evaluación. Muchas veces, la respuesta al problema de hoy está escondida en algo que pasó durante el parto o en los primeros días posparto. Y esa conexión solo se puede hacer si tengo el panorama completo.
Evaluación de la díada madre-bebé
La lactancia no es solo un asunto del bebé, ni solo un asunto de la mamá. Es una relación entre dos cuerpos que tienen que aprender a funcionar juntos. Por eso, cuando hago una evaluación, observo a los dos.
En la mamá, reviso la anatomía mamaria, el estado del pezón y la areola, signos de ingurgitación, mastitis o alteraciones del tejido mamario. También evalúo cómo se posiciona para dar el pecho, cómo sostiene al bebé, qué tan cómoda está física y emocionalmente.
En el bebé, evalúo el tono muscular, los reflejos de succión y deglución, la anatomía oral (paladar, lengua, frenillos), la ganancia de peso y el comportamiento general en relación con las tomas. Si hay indicios de que la anatomía oral del bebé está afectando la transferencia de leche, lo hago saber con claridad y hago las remisiones correspondientes a otros profesionales de la salud, si es que se requiere.
Observación de una toma completa
Una parte fundamental de mi trabajo es observar una toma en tiempo real. No me sirve que la mamá me describa cómo cree que es el agarre: necesito verlo yo misma. Observo cómo el bebé se engancha al pecho, cómo mueve la mandíbula y la lengua, si hay ruidos que no deberían estar ahí, si la mamá tiene dolor, si el bebé parece satisfecho o frustrado al terminar.
Una toma bien observada puede revelar lo que horas de revisión de videos y publicaciones de redes sociales no pueden descifrar.
Plan de acción individualizado
Al final de la evaluación, no me despido con una lista genérica de consejos. Te entrego un plan concreto y personalizado, adaptado a tu situación específica. Ese plan puede incluir ajustes de posición y agarre, estrategias para aumentar o regular la producción, manejo de un problema de salud identificado, pauta de suplementación si se necesita, o derivaciones a otros profesionales como: pediatría, fonoaudiología, odontopediatría o ginecología, entre otros.
También le doy un lugar importante al seguimiento. La lactancia no se resuelve en una sola sesión en la mayoría de los casos. Yo acompaño el proceso, estoy disponible para las dudas que surgen entre sesiones y ajusto el plan si algo no está funcionando como esperábamos.
¿Cuándo buscar apoyo de una consultora IBCLC?
No tienes que esperar a estar en crisis para buscarme. Aunque trabajo mucho con situaciones difíciles, también acompaño a mamás en etapas de prevención y preparación. Estos son algunos momentos en los que mi apoyo puede marcar una diferencia real.
Durante el embarazo
Si estás embarazada y quieres amamantar, una consulta prenatal de lactancia puede ayudarte a prepararte de verdad. Hablamos de qué esperar en los primeros días, cómo reconocer señales de alerta, qué situaciones podrían complicar el inicio de la lactancia y cómo anticiparlas. Si tienes pezones planos o invertidos, una historia previa de lactancia difícil, o condiciones médicas que podrían afectar la producción de leche, el embarazo es el mejor momento para hablar de todo eso.
En los primeros días y semanas posparto
El período más crítico para la lactancia son los primeros catorce días. Lo que pasa en esas dos semanas tiene un impacto enorme en lo que viene después. Si el bebé no está ganando peso de manera adecuada, si la mamá tiene dolor intenso, si hay ingurgitación severa o signos de mastitis, si hay dudas sobre si el bebé está recibiendo suficiente leche, no esperes para pedir ayuda de manera oportuna.
Señal de alerta: Si tu bebé nació y en los primeros días el personal de salud sugirió suplementar con fórmula sin explicarte bien por qué, o si tienes dolor al amamantar en todas las tomas, busca una consultora IBCLC en los primeros días. No esperes semanas a que la lactancia se complique aún más.
Cuando algo simplemente no funciona
Hay situaciones que parecen sencillas pero que llevan semanas sin resolverse: el dolor en el pecho que no cede, el bebé que llora mucho después de las tomas, la sensación de que los pechos “nunca se llenan”, las grietas que no sanan. Si llevas más de dos semanas con el mismo problema sin mejora, es el momento de pedir una evaluación profesional.
Para relactación y lactancia inducida
Si dejaste de lactar y quieres volver a hacerlo (relactación), o si eres una mamá adoptiva o no gestante que quiere amamantar (lactancia inducida), estas son situaciones que requieren acompañamiento especializado desde el principio. Son procesos completamente posibles, pero necesitan un protocolo claro y un seguimiento cercano.
Consejo de Liliana: No esperes a que sea insoportable para buscar ayuda. El dolor, el agotamiento y la frustración no son parte normal de la lactancia. Si algo se siente mal, pide ayuda. Siempre es mejor consultar y que todo esté bien, a esperar y que el problema empeore.
El apoyo a la lactancia materna va más allá de la técnica
Hay algo que aprendí con los años y que me parece fundamental decir: el trabajo de una consultora de lactancia IBCLC no es solo técnico. Es profundamente humano. Cuando una mamá llega a mi consulta, no llega solo con un problema de agarre o de producción. Llega con su historia, con sus miedos, con la presión de la familia, con las expectativas que se construyó durante el embarazo, con el cansancio acumulado de semanas sin dormir.
Por eso, parte de lo que hago es escuchar de verdad. Para entender el contexto completo y acompañarla con honestidad. Hay veces en que la mejor decisión para esa familia es complementar con fórmula mientras trabajamos en la producción. Hay veces en que la mamá necesita escuchar que ha hecho todo lo que podía hacer y que su bebé está bien. Hay veces en que la situación requiere una derivación urgente que yo le facilito.
Mi trabajo no es que todas las mamás lleguen a amamantar exclusivamente hasta los dos años. Mi trabajo es que cada familia tome decisiones informadas, con acompañamiento real, desde un lugar de bienestar y no de culpa.
La lactancia materna tiene beneficios enormes y la evidencia científica es contundente en ese sentido. Pero también sé que no todas las situaciones son iguales, que hay condiciones médicas reales que la dificultan, que la salud mental de la mamá importa tanto como la nutrición del bebé, y que una mamá que se siente apoyada y respetada toma mejores decisiones para su familia que una que se siente juzgada o presionada.
Consultoría de lactancia IBCLC en Colombia: cómo trabajo yo
Desde LiliLacta ofrezco consultas tanto presenciales como virtuales, lo que me permite llegar a familias en distintas ciudades de Colombia y también a mamás colombianas que viven en el exterior. La modalidad virtual ha sido una herramienta altamente efectiva para facilitar el acceso a apoyo especializado en lactancia, especialmente para mamás en regiones donde no hay IBCLCs cerca.
En la consulta virtual, trabajo por videollamada lo que me permite observar la toma, evaluar el agarre, ver el comportamiento del bebé y guiar a la mamá en tiempo real. No es lo mismo que estar presencialmente, pero con la preparación adecuada es enormemente útil y ha cambiado la situación de lactancia de cientos de familias.
¿Qué necesitas para una consulta conmigo?
Antes de nuestra sesión, te envío un formulario de historia clínica para que lo completes con calma. Eso nos permite aprovechar mejor el tiempo de la consulta, porque ya llego con contexto. Durante la sesión, necesitamos un espacio tranquilo, buena conexión a internet si es virtual, y que tengas al bebé contigo para poder observar la toma.
Después de la consulta, recibes un resumen escrito con el plan de acción, las recomendaciones y los recursos que te comparto. Y quedo disponible para el seguimiento a través de Whatssapp durante un mes posterior a la consulta.
Para tu primera consulta: Anota todo lo que quieres preguntarme antes de que empecemos. Las mamás muchas veces llegan con veinte preguntas en la cabeza y en el momento de la sesión se les olvidan la mitad. Tener una lista escrita nos ayuda a organizarnos y a asegurarnos de que salgas con todas tus dudas resueltas.
Preguntas frecuentes sobre la consultora IBCLC
¿Necesito una orden médica para consultar con una IBCLC?
No. Puedes contactarme directamente, sin necesidad de una remisión médica. Dicho esto, si tu bebé tiene un problema de salud que requiere atención médica urgente, siempre te voy a orientar para que lo lleves primero con el pediatra. Mi trabajo complementa, no reemplaza, la atención médica.
¿Cuántas consultas voy a necesitar?
Depende completamente de cada situación. Hay mamás que con una sola sesión resuelven lo que necesitaban. Otras requieren un acompañamiento más prolongado, especialmente si hay situaciones clínicas complejas o procesos de relactación. Siempre te soy honesta sobre lo que creo que vamos a necesitar, y nunca te voy a proponer más sesiones de las que realmente considero necesarias.
¿Las consultas están cubiertas por EPS o seguros médicos en Colombia?
Actualmente, la consultoría IBCLC no está incluida en el plan de beneficios del sistema de salud colombiano. Mi consulta es de caracter privado, en LiliLacta trabajo con tarifas accesibles y todos los medios de pago.
¿Puedo consultar si mi bebé ya tiene varios meses?
Claro que sí. Acompaño lactancias en todas las etapas: recién nacidos, bebés de pocos meses, bebés que están en la etapa de introducción de alimentos, niños que están en proceso de destete. La lactancia evoluciona y los desafíos cambian en cada etapa. No hay un momento en que “ya es muy tarde” para pedir apoyo.
Importante: Si tu bebé tiene menos de un mes y no está ganando peso adecuadamente, o si ha perdido más del 10% de su peso al nacer y no ha empezado a recuperarlo, eso es una situación de urgencia. No esperes a una cita en varios días: busca atención de inmediato, ya sea conmigo de forma urgente o con tu pediatra.
Por qué elegir apoyo especializado en lactancia materna hace la diferencia
He visto a mamás que llevan semanas con el mismo problema, que han consultado en grupos de redes sociales, que han recibido decenas de consejos contradictorios y que llegan a mí sintiéndose más perdidas que al principio. Y he visto cómo una evaluación clínica bien hecha, con un plan de acción claro y un seguimiento estrecho, puede cambiar completamente la situación en pocos días.
Esto es lo que veo, consulta tras consulta. Hay un valor enorme en recibir orientación de alguien que tiene formación clínica real, que conoce la evidencia científica actualizada, que puede distinguir un problema funcional de uno estructural, y que también sabe cuándo lo que necesitas no es más información sino simplemente alguien que te escuche y te diga que estás haciendo bien las cosas.
Si estás leyendo este artículo, probablemente es porque algo en tu lactancia no se siente bien, o porque quieres prepararte para que vaya bien desde el principio. En cualquiera de esos dos casos, me alegra que hayas llegado hasta aquí. Y me encantaría acompañarte en lo que viene.
¿Tienes dudas sobre tu lactancia? Escríbeme y lo resolvemos juntas.
Liliana Cucaita · IBCLC
Enfermera perinatóloga y Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna. Fundadora de LiliLacta. Más de 8 años acompañando mamás.

